5 Píldoras para afrontar el Otoño

Con lo bien que se está de vacaciones en una casa rural, en la playa, en la terraza… y de pronto, de un día para otro, se acabaron los días sin horarios y el hecho de poder disfrutar del buen tiempo. Suena el despertador a primera hora, los escaparates se llenan de ropa de otoño, y la tele te avisa de que se acabó la fresca programación veraniega y empieza la de «la vida real», con las series que renuevan temporada y con la publicidad de la vuelta al cole. De pronto te das cuenta de que tu trabajo sigue exactamente donde lo dejaste, con la misma pinta y las mismas promesas: bienvenidos a la rutina.

El impacto psicológico de salir del paréntesis de ocio veraniego y tener que adaptarse de nuevo a la vida activa tiene un nombre: síndrome posvacacional. ¿Cómo podemos superar la «cuesta de septiembre»? Hay maneras de hacernos más fácil la vuelta a la rutina.

Cinco píldoras para tu «dolor de septiembre»

Reajusta tus horarios

Intenta relajarte desde media tarde: menos tele, menos móvil, más tranquilidad, sosiego… Que la hora de dormir no te pille con los nervios de punta o con tareas por hacer. Acuéstate a una hora sensata y levántate pronto. Respeta los horarios de las comidas y evita las siestas, para llegar con más cansancio a la noche y dormir mejor.

Menos alcohol y cafeína

Quizá te aficionaste a los mojitos este verano, pero toca apartarlos. El alcohol es un depresor que favorece la sensación de apatía, y el café es un excitante que potencia la sensación de estrés. Una mezcla explosiva para la ansiedad de septiembre: tristeza por el verano que se va y nervios por todo lo que te viene encima.

No todo es trabajo

Tu «vuelta al cole» no significa meterse de lleno en la formalidad. Otórgate conscientemente tiempo cada día para ti, para tus placeres y tus aficiones. Que la vuelta a la actividad sea progresiva.

Las tareas, poco a poco

Ya, el trabajo no espera y las exigencias profesionales aparecen sin más, pero puedes organizar tus tareas pendientes para hacer primero las más fáciles, las que más te apetecen o las más cómodas. Deja que tu cuerpo vuelva a la rutina poco a poco con las tareas que te sean más agradables.

Vete de vacaciones

No es broma. Del mismo modo que haces la transición a la actividad poco a poco, la desconexión del verano también puede ser poco a poco. Reserva el fin de semana para disfrutar. Un par de días de turismo rural después de una semana de adaptación a la rutina te recargará las pilas y te hará ver las cosas con mucho más optimismo. ¿La semana te ha sido muy pesada? Entonces, ¿qué mejor que un finde en una casa rural para coger aire?